Fundamental que el PEF 2020 sea Ejercido en Forma Eficaz y Oportuna
FUNDAMENTAL QUE EL PEF 2020 SEA EJERCIDO EN FORMA EFICAZ Y OPORTUNA
La prioridad debe ser la ejecución de un presupuesto que tiene directrices claras y del cual dependerá la evolución económica y social de México.
Relevante que se alcance una sinergia positiva para garantizar un mayor ritmo de crecimiento y desarrollo.
La aprobación del Presupuesto de Egresos para el 2020 permite confirmar las directrices fundamentales que desea ejecutar el presidente Andrés Manuel López Obrador: Bienestar, Energía y Seguridad.
Hacia dichos aspectos se ha orientado una parte relevante de los 6.1 billones de pesos con los que contará el presupuesto aprobado por el Congreso de la Unión.
Para México es fundamental que el presupuesto sea ejercido en forma eficaz y oportuna.
El 2020 permitirá observar los efectos positivos y áreas de oportunidad que tendrá la estrategia de política económica delineada a través del Presupuesto de Egresos.
El bajo crecimiento económico del 2019 y las restricciones sociales que ello implica deberán paliarse con una ejecución del presupuesto eficiente y orientada a resultados, algo particularmente necesario ante la desaceleración económica que se observa en Estados Unidos.
En este sentido es oportuno reconocer que la arquitectura del proyecto de presupuesto elaborado por el Poder Ejecutivo se mantuvo sin grandes modificaciones en su paso por el Congreso de la Unión.
Con un cambio que equivale sólo a un 0.6% respecto al proyecto inicial del Ejecutivo, la Cámara de Diputados aprobó un paquete de gasto público que buscará subsanar los efectos del modesto crecimiento que se vive el país.
Para ello será esencial que el desempeño de Pemex, la Comisión Federal de Electricidad y el Ramo Administrativo de Energía esté acorde con el billón de pesos que se les asignó para realizar obras de infraestructura y ejecutar su gasto operativo.
Sin lugar a duda que se busca acelerar el desarrollo del sector energético durante el segundo año de la actual administración. En este aspecto será fundamental que las obras se ejecuten con el mayor contenido nacional posible y garantizando el pago oportuno a sus proveedores.
De manera particular se debe recordar que parte de los ingresos del sector público dependerán de que se logre alcanzar una plataforma de producción de 1.95 millones de barriles diarios.
Para lograrlo es indispensable que se profundice la alianza con la inversión privada en el sector energético. En su conjunto, el presupuesto autorizado y la inversión de las empresas privadas pueden mejorar rápidamente las condiciones de un sector estratégico para el desarrollo industrial.
En este sentido, será importante observar como la inversión física contenida en el Presupuesto de Egresos del 2020 se complementa con el Plan Nacional de Infraestructura que esta por presentarse, sin lugar a duda que en esta ocasión es muy relevante que se alcance una sinergia positiva para garantizar un mayor ritmo de crecimiento y desarrollo.
Lo anterior es pertinente para ampliar los efectos del gasto social que se ha configurado en el presupuesto para el 2020. El incremento histórico para los Ramos Administrativos de Bienestar y Salud, así como los recursos canalizados al IMSS e ISSSTE deberán garantizar el acceso de la sociedad mexicana a los servicios básicos que requiere.
No obstante, la mayor parte de la seguridad social se otorga a través del empleo. En este sentido la ejecución de un presupuesto histórico deberá preservar los motores de inversión, generación y preservación de empleo formal.
Sin lugar a duda que algo similar debe ocurrir en materia de seguridad pública, con el incremento en el presupuesto asignado es prioritario garantizar el cumplimiento del Estado de Derecho. La paz y tranquilidad deben ser la métrica bajo la cual se mida la ejecución del presupuesto.
A partir de este momento, la prioridad debe ser la ejecución de un presupuesto que tiene directrices claras y del cual dependerá la evolución económica y social de México.


